domingo, 8 de mayo de 2011

Vacíos en guerra.

Hay fuego en la ciudad. Las nubes se han congregado para viajar décadas en el tiempo, soñando con un viaje de polvo blanco. Gritos en do menor de depredadores derramando su último aliento. "No es asunto tuyo, porque ésta es mi alucinación". El humo intenta razonar con las llamas. Las llamas no entienden ese idioma secreto que asfixia cada uno de los rostros avanzando hipnotizados por las aceras. " Es la última vez que el sol te toca. La última". Pero la ciudad se ha cansado de ser el hombro en el que lloran las nubes, y se desnuda para esos rayos mientras su piel arde con descontrol. Hay fuego en la ciudad, cuando el vacío provoca incendios.

domingo, 13 de marzo de 2011

Velocidad inconsciente.

El sonido moría al girar a la izquierda. Era lo único que entendía con claridad y por eso siguió corriendo, calle abajo. Los pensamientos se agolpaban cada vez con más rapidez y los rostros se desdibujaban como en otro tiempo. Cuando luchaba contra los demonios sin miedo a morir. No había tiempo de explicarlo. Cada vez que el cielo era testigo de aquella huida su poeta interior la obligaba a vomitar un soliloquio en silencio y a empezar otra vez. Luego despertaba empapada en sudor, como si las pesadillas sólo fueran una ilusión y llevara una doble vida nocturna sin ser realmente consciente.

lunes, 7 de marzo de 2011

Segundos ordenados se perdieron en el tiempo.


Era la última noche que viajaba a través de aquel túnel del tiempo. Poco a poco, esa maraña de dolor persistente había ido abandonando su cuerpo. Los nudos que antaño ligaban los días sin principio ni final se habían soltado por el cansancio de unos ojos perdidos. Saber hacia dónde mirar. Lo aprendió en cada golpe, en cada puñalada que le asestó su sombra. Nunca había pretendido llegar a un punto en que el torbellino se hiciera irrevocable, pero era inevitable.

jueves, 24 de febrero de 2011

Desdoblamiento en flor.

Los poetas han muerto. Por eso sentado en las ruinas de su casa de humo recuerda las palabras que escribió bajo el cerezo. No eran suyas ni eran de nadie. Porque bajo los efectos de la melancolía la expresión se le antojaba prostituta. Llamaba por su nombre a todos los fantasmas que le visitaban. Porque era así, gota a gota, como se consumía el gemido ahogado que trasnochaba en sus entrañas. ¿Qué importaba si todos los mapas habían ardido con furia? De todos modos, el camino desdibujado de sus pupilas dilatadas se demoraba fácilmente. Una salida de emergencia a la furtividad de sus piernas atadas. Un esbozo a cámara lenta de sus deseos. La perversión del artista. Cómo hacer propio lo que la mano ajena arrancaba de la profundidad del alma. Sin entender el entendimiento de los universos que inventó para redimirse. Lento. Rápido. Como fluye la sangre por unas venas apuñaladas por los años que se calcifican en las páginas. Un libro que nunca cerraron en aquella tienducha del sur de ninguna parte.

domingo, 20 de febrero de 2011

Humo.

No aprietes. No aprietes. No aprietes. No aprietes. No aprietes. ¿No notas el picor en la garganta? Como guindillas punzantes. No aprietes. No aprietes No aprietes. No aprietes. Ya pasa. Ya. Todos los que juzgaron lo hicieron desde la comodidad. No aprietes. No aprietes. Ya pasa. Ya han desaparecido todos. Todos los que hablaron lo hicieron desde la ignorancia. ¿Habías visto alguna vez un abismo tan maravilloso? Eres libre para ser quien eres. Es lo que te diferencia de los demás. No aprietes. No aprietes. No aprietes. No aprietes. Siente el humo dentro. Siente el humo dentro. Dentro. Dentro. Dentro. Es una perversión perturbadora. No aprietes. Libertad, no aprietes. Ya se han ido. Libertad, no aprietes.

sábado, 5 de febrero de 2011

Amagos de delirio.

Corre y corre y corre. Calle abajo. El viejo muro de ladrillo cada vez está más cerca y se dirige hacia él sólo para frenar antes de chocar. Amor por la adrenalina. Y se despierta, se despierta sudando porque ha estado a un segundo de chocar y sentir el golpe.

Se coloca los auriculares. David Bowie canta su I'm deranged y se siente protagonista de carretera perdida. Atrapada en una fantasía de Lynch. Con todos esos alter egos acosándola por la espalda en una experiencia única.

Percepción renovada y caliente. Humedad en los huesos y viento en el alma. Ahora camina por las paredes como en un videoclip de Placebo. No puede parar. Su mente va a mil por hora. Más rápido que la de el resto. Mucho más. Por eso sabe que les lleva ventaja. Vé a través de las paredes.

Su corazón late muy fuerte y sabe que está viva. Viva. Y su poder especial es no distinguir realidad y sueño. El embriagador aliento del subconsciente. Late, late, late. Rojo y ardiente como unos labios de media noche.

Suena el teléfono y su sombra al otro lado le dice que ha llegado el momento. Rompe los papeles, quema las maderas del paraíso olvidado. Escucha las palabras que nunca dijeron. Y ahora lo sabe. Lo sabe. Lo sabe.







Harder faster, forever after,
harder faster, forever after,
harder faster, forever after,
forever after.

None of you can make the grade,
none of you can make the grade,
none of you can make the grade,
none of you can make the grade.

Harder faster, forever after,
harder faster, forever after,
harder faster, forever after,
forever after.

None of you can make the grade,
none of you can make the grade,
none of you can make the grade,
none of you can make the grade.

-Placebo-

jueves, 27 de enero de 2011

Excesos prematuros.

Conoció el mundo a los quince años, cuando dejó de cortarse el pelo, cuando la pelusilla de su rostro comenzó a espesarse, cuando sus vaqueros raídos empezaron a resultarle más atractivos que la ropa nueva que mamá le obligaba a comprar, cuando se dio cuenta de que sus viejas zapatillas le llevaban a más lugares que los absurdos mocasines que la abuela le regaló por Navidad.

Conoció el mundo cuando dejó la música que sonaba en la radio por inercia y empezó a escuchar los viejos discos de Bob Dylan con los que papá lo aburría de pequeño. Cuando por primera vez cayó en sus manos un libro de Hermann Hesse y entendió que la vida era difícil y que sentir dolor era inevitable.

Conoció el mundo la primera vez que pasó la noche fuera y la primera gota de alcohol le quemó la garganta. Conoció el mundo cuando pasó todo el día siguiente vomitando y con un dolor de cabeza martilleante que papá y mamá describieron como resaca.

Conoció el mundo cuando empezó a esconderse para fumar cigarrillos y cuando, meses después, le ofrecieron un poco de marihuana y descubrió que su percepción era una farsa que podía mejorar con una sola calada.

Conoció el mundo el primer fin de semana que papá y mamá lo dejaron solo y se llevó una chica a casa. Lo conoció cuando sintió vergüenza al plantarle cara al dependiente y pedir condones. Conoció el mundo cuando la masturbación comenzó a ser más frecuente y sintió la frialdad y el vacío del porno.

Conoció el mundo la primera vez que intentó escribir algo y había tanta rabia en el papel que sintió que todo estaba cambiando. Lo conoció cuando comenzó a escapar de clase para caminar y fumar cigarrillos en aquel descampado.

Conoció el mundo cuando comenzó a discutirlo todo, cuando empezó a ser consciente de que la injusticia se respiraba en el aire y de que sentía la necesidad de rebelarse contra el universo entero.

Conoció el mundo cuando comenzó a ser consciente de que dormía solo y a anhelar lo que otros ya tenían, ignorando que no es fácil suplir ciertos vacíos y culpándose a cada instante al pensar que no estaba hecho para el amor.

Conoció el mundo cuando todo empezó a importarle. Cuando dejó de ignorar que los problemas son un día a día al que había que plantar cara. Cuando sintió la fría hostilidad de los que lo rodeaban y deseó que todo fuera diferente.







May God bless and keep you always,
May your wishes all come true,
May you always do for others
And let others do for you.
May you build a ladder to the stars
And climb on every rung,
May you stay forever young,
Forever young, forever young,
May you stay forever young.

May you grow up to be righteous,
May you grow up to be true,
May you always know the truth
And see the lights surrounding you.
May you always be courageous,
Stand upright and be strong,
May you stay forever young,
Forever young, forever young,
May you stay forever young.

May your hands always be busy,
May your feet always be swift,
May you have a strong foundation
When the winds of changes shift.
May your heart always be joyful,
May your song always be sung,
May you stay forever young,
Forever young, forever young,
May you stay forever young.

(Bob Dylan)